0
¿ME AHOGO EN UN VASO DE AGUA?
Tal vez esta historia no empieza como todas las
historias, tal vez en ella no veremos la típica chica perfecta, con el cuerpo
perfecto, ni la vida perfecta…
Para empezar simplemente soy Keyra, no soy esa
chica que todos miran, soy simplemente una joven gordita, mi vida no es muy fácil
que digamos aunque posiblemente como dicen mis padres solo me ahogo en un vaso
de agua y veo problemas donde no los hay, solo sé que para mí todo es un lio,
para mi cabeza todo es un caos, cada pensamiento es agobiante, pero bueno
estamos aquí para hablar de mi “gran historia”
Todo empezó un día como cualquier otro, uno de
esos días en lo que como de costumbre todo era aburrido y sombrío, donde todo a
mi alrededor parecían estar felices, parecían riéndose en mi cara por mi estúpida
vida; iba de camino a casa con mis audífonos escuchando “in the end” de black
veil brides, para no escuchar el mundo, fue entonces en ese preciso momento donde
me topé con una chica extraña, tal vez demasiado parecida a mí para ser real,
pero no podía desaprovechar una oportunidad así, solo me acerque a ella e
intente entablar una conversación porque siendo sincera estaba cansada de estar
tan sola quería tener por lo menos una amiga, mientras hablábamos pude notar
que era demasiado tímida y que parecía estar fastidiándole que le hubiera
hablado entonces solo decidí dejarla en paz mientras me alejaba lentamente sentí
que me jalo del brazo y simplemente me dijo: -Mucho gusto mi nombre es Kata. Mientras
se alejaba corriendo de mí. Simplemente me pareció un poco extraño de su parte.
Solo seguí con mi vida tan rutinaria como
siempre, al llegar a mi casa solo me encerré en mi habitación a leer algunos
libros, escuchar música y chatear con personas que ciertamente no conozco y si
me conocieran ni me hablarían al ver como soy en realidad, al terminar exhausta
con mis “agitado” día, solo me dispuse a dormir.
Mi madre me despertó apurándome porque ya era
tarde para ir a clase, simplemente no quería salir de mi cama, no quería salir
de mi habitación, no quería salir de mi casa, no quería encontrarme con la
misma mierda de siempre, no quería tener que encontrarme con chicas
semiplasticas que se creían tan hermosas cuando en realidad parecía que las
hubiera atacado una crayola, todas ellas me repugnaban aparte de que simplemente
se burlaban de mi por no tener la figura perfecta y por no vestirme a el estilo
puta como ellas, solo no quería encontrarme con todo eso de nuevo, pero solo me
levante de mi cama y me organice como de costumbre.
En el descanso mientras comía alguien se sentó
a mi lado, por un momento pensé que solo sería alguien que buscaba burlarse de
mi cuando mire simplemente era Kata quien me sonreía, con una alegría tan
natural, tan espontanea…
-Hola, no te ves muy bien, además no me has
dicho cómo te llamas y me gustaría que fuéramos amigas. Dijo kata con un tono
un tanto nervioso.
Keyra dije mientras sonreía y asentía con la
cabeza intentando que entendiera mis
gestos tontos, no es que hablara con muchas personas así que se me dificultaba
un poco la comunicación.
Pasamos varios meses conociéndonos aprendiendo
la una de la otra, se podía notar el cambio en mi vida teniendo tan solo una
persona en quien confiar, aunque en mi interior seguía frustrada y con miedo,
no quería que alguien me apuñalara de nuevo por la espalda, solo no quería confiar
demasiado en nadie, pero ella inspiraba en mi esa confianza. Puedes confiar en mí, nuestras historias son
similares y te prometo no hacerte daño. Me decía Kata
Poco a poco se fue ganando mi confianza, después
de un año éramos ya inseparables, ella podía confiar en mi tanto como yo en
ella aunque nunca me atreví a decirle que era “mi mejor amiga” con ella viví muchas cosas, aprendí
otras cientos, tantas aventuras, risas,
llanto, tantas cosas, momentos inexplicables, momentos de los que simplemente no se pueden hablar,
cosas vergonzosas… Pero como toda historia se triste o feliz tiene un final,
las cosas empezaron a cambiar entre nosotras, Kata comenzó a actuar de forma
tan distante, cada vez simplemente quería estar más aleada de mí, consiguió nuevos
amigo con quienes se veía tan feliz, mucho más feliz que a mi lado, alejándose poco
a poco de mi vida, ignorándome poco a poco; vi cómo se alejaba, vi cómo se
llevaba parte de mi corazón, vi cómo se llevaba mi confianza, maldiciéndome por
haber sido tonta, por haber confiado de nuevo por haber creído en las falsas
promesas de amistad, de nuevo me habían apuñalado por la espalda, de nuevo
quede sola con mi vida, sola cargando el peso de la soledad, intentando ser
fuerte, intentando ser feliz, intentando crear mi propia burbuja donde todo
fuese tan perfecto como me lo imaginaba, ahora Kata no estaba ni en mis
recuerdos o por lo menos eso quería, pero solo mentiría si dijera que es así,
pero la vida sigue me dije a mi misma.
Se supone que la vida de una persona sigue y o
que leemos es parte de su vida, solo un pedacito que ella quiere que veamos o conozcamos,
y pues esta es mi pequeña historia, después de leerla es cuando pienso en darle
la razón a mi madre con su teoría de que
me ahogo en un vaso de agua, tal vez esta no es una historia e desamor, pero he
descubierto que una amistad puede también romper el corazón….
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)




